viernes, 19 de abril de 2013

¿Qué es la motivación? ¿Cómo podemos motivarnos?


La motivación es la fuerza interior que nos impulsa a hacer algo. Una vez hemos conseguido aquello que deseábamos, nos sentimos satisfechos y felices con nosotros mismos y además nos aporta seguridad para poder realizar todo aquello que nos propongamos de ahora en adelante. Pero, ¿qué pasa cuando aquello que anhelábamos conseguir no lo logramos? Pues, por ejemplo, podemos sentir una profunda tristeza e incluso frustración, ya que podemos llegar a creer que no somos capaces de lograr nuestros objetivos. Sin embargo, el hecho de no conseguir algo también puede ser positivo para nosotros, todo depende de cómo lo miremos. De esta manera, ésta puede ser una buena oportunidad para aprender más de nosotros mismos, analizar nuestros errores y corregirlos, y que no hayamos conseguido algo una primera, una segunda o una tercera vez… no significa que no lo podamos conseguir en un futuro.  Y es que, la vida consiste en superar obstáculos, hacer frente a adversidades e intentar mejorar todo lo que esté en nuestras manos. Por lo tanto, debemos aceptar nuestros fracasos y pensar que muchas veces no saldrán las cosas como las habíamos previsto, pero aún así siempre podemos mejorar si nos lo proponemos: “sólo nosotros mismos podemos cambiar nuestra realidad”.

¿Qué nos impide realizar nuestros sueños? Hay muchos factores que pueden intervenir, pero los más generales son: el miedo a equivocarse, el miedo al cambio, el miedo al rechazo social (o al que dirán los demás), la inseguridad o falta de confianza en uno mismo y la excesiva preocupación por el futuro (que anula nuestra conducta y hace que malgastemos nuestro tiempo pensando demasiado). También, muchas veces nos encontramos en una situación de confort, donde nos cuesta hacer cambios en nuestra vida; es mucho más cómodo quedarse en el lugar en el que nos encontramos que hacer algo diferente que requiera un esfuerzo de nuestra parte.
De este modo, si estamos buscando sentirnos más motivados, nosotros tenemos que estar dispuestos a cambiar, la motivación no vendrá a nosotros sin hacer nada. Para aumentar la motivación, podemos seguir los siguientes pasos en nuestro día a día:
Primero de todo, tendremos que decidir qué es lo que queremos conseguir en nuestras vidas, conocernos un poco más a nosotros mismos y ver qué nos hace felices y hacer lo que nos apasione de verdad. Si tenemos uno o varios motivos poderosos por los que valga la pena luchar,  eso será suficiente para llegar a nuestra meta.
También, tendremos que aprender a controlar nuestro estado emocional, ya que habrá días en los que nos sentiremos felices, y días que estaremos tristes. Una de las técnicas más efectivas para controlar las emociones es la relajación, y basta con aprender a relajarse a través de la respiración, siendo consciente de cada inspiración y expiración, llevando a cabo la respiración con el diafragma (hinchando la barriga cada vez que inspiremos y desinflando la barriga cada vez que expiremos). Basta con aplicar este método 20 minutos cada día en una postura cómoda (se recomienda sentado en una silla con la espalda recta, con la cabeza ligeramente inclinada hacia abajo y apoyando las manos sobre las rodillas) y en un ambiente tranquilo, donde no haya ningún tipo de ruidos. Otra variable a tener en cuenta que influye en nuestras emociones es lo que nos decimos a nosotros mismos y a los demás sobre lo que nos pasa, así que hay que intentar centrarnos más en los hechos positivos de nuestra vida, más que en los hechos negativos. Es decir, la actitud que tengamos frente a nuestra realidad es muy importante, si pensamos en positivo, y hablamos de las cosas buenas que nos suceden, atraeremos lo positivo a nuestras vidas, en cambio, si siempre nos estamos quejando o viendo lo peor en lo que nos acontece,  atraeremos cosas más negativas.
Otra de las tareas que podemos realizar es llevar a cabo un plan de futuro, pensar qué queremos en nuestro futuro y hacer un plan con las diferentes tareas para poder conseguirlo. Además, es muy importante visualizar que conseguimos esto que deseamos.
Por último, hay que aprender a motivarse cada día. La motivación es algo que hay que alimentar, requiere un esfuerzo constante de nuestra parte para poder conseguir nuestros sueños. Tenemos que esforzarnos por dar lo mejor de nosotros mismos, creer en nuestras capacidades (no importa lo que digan los demás) y pensar que todo aquello que nos propongamos lo podemos conseguir con fuerza de voluntad y entusiasmo. Y, cuando hayamos conseguido nuestros objetivos, siempre hay que ponerse otros nuevos.

A continuación, tenéis un par de vídeos muy interesantes sobre la motivación, el primero es un cuento de Jorge Bucay y el segundo es una entrevista a un profesional del coaching. Espero que os gusten. 




                                      


domingo, 17 de marzo de 2013

¿Por qué “Fluir”?


El término fluir, hace referencia a dejar marchar o desarrollar algo sin dificultad, como el agua emana de la fuente y el río fluye, como la mente creativa no deja de concebir y proyectar ideas…

Cuando llegó el momento de pensar el nombre de nuestro blog un mar de ideas y dudas brotaban en nuestra cabeza,…y es que los comienzos no son nada fáciles y algo tan simple como un nombre puede marcar el futuro de su historia, ya que le define, le enmarca y crea parte de su esencia.
La clave, pues, reside en esta esencia que envuelve el blog, que es la búsqueda de la felicidad y bienestar de las personas que lo leen, y el concepto fluir se ha relacionado mucho con ello. Además, pretende huir de lo rígido o poco elástico, ya que la mente debe adaptarse al cambio, no sólo para sobrevivir sino para poder mejorar en calidad de vida, viviéndola con los cinco sentidos.

Según Mihaly Csikanszentmihalyi, el concepto fluir, o Flow indica un estado en el que la persona se encuentra totalmente absorta en una actividad, de tal forma que las acciones y pensamientos se suceden, perdiendo la noción del tiempo y experimentando un enorme placer o satisfacción. Dicho de otro modo, mientras la persona ejercita sus habilidades para llevar a cabo una actividad, se encuentra en un estado de concentración tal que no es consciente ni del paso del tiempo ni de lo que sucede a su alrededor, además de sentir una gran satisfacción.
Lo más significativo que subyace a este concepto y afirmación es, por un lado, que prácticamente cualquier actividad puede llegar a producir ese estado, y por otro lado, como consecuencia, podemos mejorar nuestra calidad de vida, si nos proponemos llevar a cabo actividades que estén relacionadas con nuestras capacidades siguiendo objetivos  claros y con retroalimentación a corto y a largo plazo.

¡Dicho de esta manera parece que hayamos encontrado la píldora de la felicidad!. ¿Nos os parece?.
No obstante, el concepto de felicidad, tal y como afirma Csikanszentmihalyyi hace referencia a la valoración que hacemos de forma retrospectiva de esa actividad. Es decir, después de haber completado la tarea en cuestión podemos reflexionar y mirar hacia atrás, analizando lo que sucedió y valorando la gratitud de tal experiencia. (Cabe destacar que otras variables como la personalidad y la cultura, estarán influyendo en esta valoración).
De esta forma, es importante remarcar la importancia de llevar a cabo actividades que nos gusten, tener aficiones que nos permitan ejercer habilidades y hacer nuevos aprendizajes. Así mismo, es fundamental marcarse unos objetivos y metas claros, que permitan la retroalimentación. Así también, no debemos olvidar que el ser humano es un ser social, con lo cual es crucial enmarcar las actividades en un ambiente social o grupal, o disponer de un espacio donde se permita expresar y comunicar nuestras emociones, pensamientos y conocimientos.

De este modo, no hace falta que nos toque la lotería para ser felices. Recuerda, a partir de ahora, créate varias listas que te permitan visualizar:
  1.  Objetivos a corto y largo plazo
  2.  Actividades y aficiones que te gustaría hacer
  3. Personas y grupos con los que querrías compartir aficiones y/o actividades
Los ejercicios de visualización son más importantes de lo que creemos, ya que permiten definir en términos de imágenes y palabras aquello en lo que pensamos y tornarlo objetivo, o acercarlo a la realidad. Además, imaginar una realidad que está por venir puede ser un estímulo para vivir el presente y superar la ansiedad por el futuro.

Para finalizar, no olvides las palabras clave que debes tener presentes en tu mente: FLUIR, ACTIVIDAD, APRENDIZAJE, FELICIDAD.

Si tienes cualquier ingrediente que se te ocurra para añadir a la lista te invitamos a participar.

Para mas información puedes ver el siguiente vídeo:

Todo lo que nos revela la escritura

El término de grafología fue introducido por J.H.Michon en el año 1871 y lo definió como el estudio del carácter del hombre por la escritura. Y es que, mediante la escritura podemos saber mucho de la persona que escribe.
La escritura es un proceso consciente (porque escribimos cuando queremos relatar o transmitir algo) y a la vez, un proceso inconsciente, porque en ella quedan reflejados nuestro estado de ánimo y nuestra personalidad.
Una persona triste es probable que refleje su estado de ánimo con una escritura en forma descendente (ver imagen 1) a diferencia de una persona alegre y optimista que normalmente escribirá con tendencia ascendente.
Imagen 1
También, podemos observar el tamaño de la letra que está relacionado directamente con la autoestima. De este modo, una letra grande reflejará a alguien con una autoestima alta y por otro lado, una letra pequeña probablemente mostrará una autoestima baja.

Además de estos aspectos, hay muchas variables interesantes de la personalidad que podremos descifrar mediante la escritura. Una de ellas es la introversión o extraversión  según la inclinación de la  letra. Si la escritura está inclinada hacia la derecha, la persona tiende a la extraversión y  tiene una buena capacidad para conectar con los otros y con su entorno. En cambio, la escritura inclinada hacia la izquierda tiende a la introversión y a la poca sociabilidad. También, podríamos encontrarnos con una escritura vertical, que significa que hay un dominio de la razón sobre el sentimiento, y que el sujeto es reflexivo y equilibrado. O podríamos presenciar una escritura desigual respecto a la inclinación  (es decir, letras inclinadas hacia un lado y letras hacia el otro lado), que en este caso podría significar que el sujeto tiene conflictos internos y es inestable emocionalmente.

Por último, en la escritura podemos observar la forma de la letra, que nos presenta al sujeto como le gusta que el mundo lo vea. Por ejemplo, la letra angulosa (ver imagen 2) indica habitualmente que el sujeto posee mucho carácter y le gusta llevar el mando. No obstante, la letra en forma redondeada revela normalmente una personalidad natural, espontánea y que se adapta fácilmente al ambiente. Otro ejemplo es la letra más elaborada y complicada (ver imagen 3), con trazos innecesarios y muchos adornos que podría describir a una persona  con un fuerte deseo de llamar la atención, con ausencia de sencillez y con un carácter complicado.

Imagen 2

Imagen 3
                                   
A parte de analizar la escritura, con la firma del sujeto podemos obtener más información relevante acerca de él. La firma es como un sello de identidad, que nos refleja el yo interior y es la identificación de esta persona frente a los otros. Como pasa con la escritura, también puede cambiar según el estado de ánimo y puede evolucionar con el tiempo.

Próximamente hablaremos del análisis de la firma. Si te interesa este tema o tienes alguna pregunta, puedes hacer tu aportación.

También, os dejo un enlace de un vídeo muy interesante, que recomiendo que veáis: